Jeffrey Fulvimari – Ilustrador Filete

Jeffrey Fulvimari, es uno de los más talentosos y creativos ilustradores comerciales. Si no le bastó con estampar sus dibujos en agendas, sets de baños y artÃculos de papelerÃa, como cuadernos y journals, ahora trae a tu baño nada menos que toallas de todos los tamaños bordada con alguna de sus chicas guapas. Fulvimari es todo un boom en todo el mundo y en Japón desde 1998, donde se agrupan sus mayores ventas y fanáticos.
Las ilustraciones de Jeffrey Fulvimari invaden todo lo chic: pañuelos Louis Voitton; la portada de un CD con lo mejor de Ella Fritzgerald (que ganó un premio Grammy por mejor packaging); el libro The English Roses escrito por Madonna, entre otros reconocidos clientes. El tipo adora todo lo comercial y es un Ãcono de lo pop, encontrando en la ilustración su modo de hacer lo que le gusta y ganar dinero. Envidiable, ¿no?
Sus dos marcadas influencias son el creador de Snoopy y Charlie Brown, Charles M. Schulz, y el magnÃfico ilustrador norteamericano Maxfield Parrish, unos de los ilustradores más populares de Estados Unidos en el perÃodo de entreguerras. De hecho, firma sus trabajos con sus iniciales al igual que este último. En mi opinión, es una mezcla perfecta entre estos dos dibujantes: combina la lÃnea gruesa de Schulz con el halo femenino de Parrish, lo que hace que todo lo que diseñe se vuelva absolutamente deseable.
Jeffrey comenzó su carrera en 1993 para Barney’s en Nueva York, luego de haber cursado estudios de Bellas Artes en Coopers Union y en el Cleveland Institute. También se han animado sus ilustraciones en Nickelodeon, MTV y en innumerables comerciales para televisión en Japón.
En la página del ilustrador se puede encontrar de todo. Incluso hay un espacio para enviar tarjetas de saludos vÃa mail de manera gratuita. Sus ilustraciones está llenas de textos, como si fueran viñetas e incluso hay pequeñas historias en formato de cómic.
Si quieres seguir descubriendo a este autor, o comprar alguno de sus espejos, carteras o lo que imagines en su tienda, puedes entrar a aquÃ. Seguro no te arrepentirás.








